viernes, 16 de marzo de 2012

La mejor música para tus neuronas

Una de las estrategias que he usado para estudiar y concentrarme en algún trabajo concienzudo es, por un lado rodearme de una música adecuada, para mí la música clásica, y por otro lado impregnar el ambiente con una fragancia agradable; este quizás sea un tip del que podría hacer una entrada distinta.
Volviendo a la música, me he encontrado un artículo que me ha parecido bastante interesante, leyéndolo, he recordado mis tiempos en los que trabajaba en una guardería en la que solíamos poner música clásica a lo bebés porque queríamos brindarles un ambiente agradable, y me he alegrado siempre por esto.
Con respecto al artículo, me ha gustado tanto que con gusto os comparto íntegro: 

  
La mejor música para tus neuronas
Escrito por Jose A. Santos 


De Mozart a Queen. Nuestro cerebro no es inmune a los estímulos musicales. La música clásica mejora nuestra concentración y creatividad y determinadas melodías provocan un incremento de dopamina, el neurotransmisor de la recompensa cerebral 


Hay estudios que demuestran como la música puede activar las conexiones neuronales, sobre como nos puede estimular e incluso como puede verse afectado nuestro estado de ánimo. De hecho, durante la celebración del año Mozart en 2006 se llegó a hablar de un 'efecto Mozart' cuando los recién nacidos que escuchaban diariamente sus composiciones crecían más rápido. No significa que lleguemos a jugar en la NBA si empezamos a empapamos de Mozart durante los próximos años, pero si que nuestras neuronas pueden agradecernos una buena selección musical para pensar y crecer.
¿Qué tiene Mozart que no tengan los Beatles? Parece ser que las armonías y las estructuras musicales del compositor austríaco estimulan toda la corteza cerebral, y en especial la parte del hemisferio derecho, responsable de las matemáticas o la lógica y la concentración. ¿Qué tal La Flauta Mágica como banda sonora ante un examen?
Sin embargo, Mozart no es el único compositor clásico capaz de dar un empujón extra a nuestras neuronas: parece ser que la música barroca – como la de Händel, Vivaldi o Bach – despierta más conexiones en el hemisferio cerebral izquierdo y la romántica – Chopin, Johan Strauss o Chaikovski – podría estimular nuestra creatividad.
Además la música en general es la droga más sana que podemos consumir para sentirnos mejor. Parece ser que segregamos hasta un 6% más de dopamina – el neurotransmisor del buen rollo entre nuestras neuronas – en el momento cumbre de algunas melodías. Así que ya sabemos porqueWe are the champions de Queen nos pone eufóricos y es, por derecho, la banda sonora oficial de cualquier celebración de victoria.
Una duda final: ¿Escuchamos la música en función de nuestro estado de ánimos o la música que escuchamos nos provoca el estado de ánimo en el que nos encontramos? Podemos experimentarlo nosotros mismos: el portal de música en streaming Rockola.fm ofrece la posibilidad de elegir canciones entre cuatro estados de ánimo: optimista, intenso, melancólico y sentimental. Basta con escoger entre estas posibilidades y esperar a comprobar si nuestras neuronas llenan o no la pista de baile.

Aquí pongo el enlace a una página del blog Alzheimer Universal en el que se ahonda en estas afirmaciones, aplicándolas a esta enfermedad degenerativa: Alzheimer 2.0



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